El Amor

Y aquí estoy otra vez.

Sólo, sin pareja y con tres perros.

El amor es esa cosa que dura un tiempo y luego se desvanece con el roce.

Y el amor se olvida con el tiempo.

La distancia ayuda a secar el sentimiento.

Si encima hay incomprensión y dificultades, el amor se vuelve áspero, amargo y hasta insulso.

Como decía no sé quien me acuerdo que decía, el amor dura, lo que dura, dura.

Cuando agotamos el amor de tanto usarlo, como decía Rocío Jurado, o lo buscas en otra persona, o te conformas con lo que hay.

Y como decía el anuncio del agua Bezoya, no pesan los años, pesan los kilos. Y yo añado, no me pesa la cabeza, me pesan los cuernos.

Esa es la historia del toro español. Porque para ser un buen español, hay que saber llevar los cuernos con dignidad. Soportar infidelidades, ser un buen cabrón, saber perder, saber ganar (que es más difícil) y tragarse muchas veces el orgullo.

Ver, oír y callar. Que la gente hable, que la gente comente, que la gente me ponga verde, a mi, plín, porque veo todas las tonalidades de todos los colores. Tengo la mente entrenada para diferenciar las sutilezas de los colores, de los sonidos, de las vibraciones sonoras. La sensibilidad suficiente para apreciar la belleza donde otros no la ven, y la vergüenza suficiente para sonrojarme ante una mujer hermosa.

Pero la eterna lucha entre hombres y mujeres, es una lucha que ya me quedó vieja desde que era ya un niño, porque a mí me enseñaron la igualdad de sexos, que el hombre vale tanto como la mujer, y la mujer tanto como el hombre. Que ambos tienen capacidades para desarrollar, negociar, trabajar, colaborar, en la actividad que sea.

Lo del feminismo y el machismo, me queda antiguo, obsoleto, insulso y estúpido. No hay razón para reivindicar a los hombres, o reivindicar a las mujeres. Pero sí, que el hombre tiene que ser masculino, y la mujer, femenina. Porque si no, nunca habrá atracción. En la vida me puedo enamorar de una mujer que no sea femenina. Pues una mujer que me resulte demasiado masculina, me echa para atrás. Como me imagino que a las mujeres (heterosexuales, estoy obviando) les atraen los hombres masculinos.

Ahora, si te gusta la carne y el pescado, te gustan las mujeres y los hombres, ya no es que seas bisexual, es que eres un enamorado de las personas. Como me pasa a mí. Yo me enamoro de las personas, de su personalidad, de su afectividad, de su amistad, de su conversación. Soy un amante de las personas, simple y llanamente.

No busquemos tres pies al gato y vayamos más allá y ver sexo donde no lo hay. Yo bien puedo ser amigo de quien quiere que sea amigo, y no por ello tener o buscar una relación sexual. Vamos, para mí, esto está más claro que el agua. Pero como el ser humano es necio por naturaleza, si te ven con una chica en tu casa, y están los albañiles pensando que te la estás follando. Y si las mujeres ven que te traes un hombre a tu casa, te estás dando por el culo con él.

Señores, señoras, esta polla, entra en ciertos coños, y este culo, solamente se usa para cagar zurullos. A veces diarrea, pero solamente si estoy malito del estómago. Pero con el nuevo Fortasec, comprimidos, la diarrea desaparece y el aparato digestivo funciona como un reloj suizo.

Al pan, pan, al vino, vino.

Y a mí me gustan las mujeres, el vino, la cerveza, el whisky, pero como consumo diario, café con leche y tabaco PUEBLO, de liar, porque me dura más tiempo el paquete, que si me compro paquetes de toda la vida de 20 cigarrillos, porque soy fumador compulsivo.

Además, sí, estoy loco. Pero ¡Oigan! ¿Sabían que hoy día la locura tiene cura? Sí, ¡La locura tiene cura! En pleno siglo XXI hay medicamentos dedicados al tratamiento de la esquizofrenia, y gracias a esos medicamentos, la única locura que me que queda, es la de genio artista, que soy, y me enorgullece de decirlo y remarcarlo.

Cuando muera, mis cuadros los heredarán mis hermanos y sus hijos, porque el arte no está pagado como se debe, ni como se merece.

También toco la guitarra, pero en ningún lugar me dejan tocarla, porque supone una molestia para  los otros clientes de la cafetería. ¿Dónde está la alegría de una guitarra en un bar, de esa España antigua? ¡Ha desaparecido!

Encima, no consigo ni una perra por tocar la guitarra, así que mejor me quedo en casa, ir pagando poco a poco el nuevo coche que me he comprado, terminar de pagar la moto e ir a mi bola.

Quien quiera ser mi amigo, aquí le tiendo mi mano, puede venir a mi casa a hacerme una visita cuando desee. Invitación extendida a hombres y a mujeres.

Si están tan ocupados con sus trabajos, sus hijos y sus vidas, eso es cosas de ustedes. Aquí tienen a un amigo, para hablar de lo que sea.

Que les vaya bien la vida, que sean muy felices y que estén bien alimentados.

Si en algo les puedo ayudar que esté en mi mano, aquí se la tiendo.

Algún día bien podría necesitar yo mismo la ayuda de mis vecinos.

Salud a todos y a todas, prosperidad, amor y felicidad.

Una respuesta a “El Amor”

  1. El Roberto F comento en aquella charla de cafe en la plaza Machado: ….Como decía no sé quien me acuerdo que decía, el amor dura, lo que dura, dura. Obra de teatro italiano

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